El gran poeta popular argentino Atahualpa Yupanqui nació bajo el nombre de Héctor Roberto Chavero en Pergamino en 1908. Su genio compositor lo hizo escribir innumerable cantidad de obras musicales que hoy son pilares del folclore argentino, entre muchas otras: Mi alazán, Piedra y camino, Chacarera de las piedras, El arriero, Los hermanos y Luna tucumana.
Todo aquel que alguna vez haya incursionado por el folclore, aunque sea mínimamente, conoce “Luna tucumana” como una canción emblemática del género. Yupanqui la escribió inspirado en los viajes que realizó durante la década del 50 por la provincia de Tucumán.
Dice el poeta que durante diez años recorrió el trayecto desde Acheral hasta Tafí del Valle siempre en mula y jamás en automóvil. Durante ese viaje al montado, Yupanqui no tan solo se guió por la luna, sino que se sintió acompañado mientras iba cuesta arriba y cuesta abajo por los tres cerros, las quebradas y los faldeos que separan ambas localidades.
Los 65 kilómetros que alejan a Acheral de Tafí le insumían treinta horas de viaje a Yupanqui, las cuales utilizaba para pensar en el paisaje circundante y para encontrarse perdido en esa silenciosa tucumanidad. Pone a la luna en situación de compañera de los gauchos en la senda de Tafí y de protectora y guía cuando apretaban las cerrazones.
Atahualpa pone en una de las últimas estrofas que algo lo asemejaba con esa luna que se perdía besando el cañaveral, “yo voy andando y cantando que es mi modo de alumbrar”. Tal vez sea esta la mejor comparación para Atahualpa Yupanqui, hombre que con su canto sencillo y austero supo iluminar a generaciones de argentinos, mostrando la tradición a aquellos que aman lo antiguo y lo de siempre y a los buenos criollos que siguen recorriendo las sendas fraternas de nuestro interior argentino.
Atahualpa Yupanqui se despidió para siempre en 1992 en Nines, Francia.
Luna Tucumana
Yo no le canto a la luna
porque alumbra y nada más
le canto porque ella sabe
de mi largo caminar.
Ay lunita tucumana
tamborcito calchaquí
compañera de los gauchos
en la sendadel Tafí.
Estribillo
Perdido en las cerrazones
quien sabe vidita y por dónde andaré
más cuando salga la luna
cantaré, cantaré
a mi Tucumán querido
cantaré, cantaré, cantaré.
Con esperanza y con pena
por los campos de Acheral
yo he visto a la luna buena
besando el cañaveral.
En algo nos parecemos
luna de la soledad
yo voy andando y cantando
que es mi modo de alumbrar.
2010-06-26
Comentarios :
Ariel Fontana (2010-06-26): Excelente ensayo Facu. Quien alguna vez haya transitado por esas sendas sabrá del acompañamiento fiel de la luna alumbrando el paisaje nocturno para llegar a destino. Tucumán tiene esos lugares tan bellos como musa inspiradora de calificados poetas.
Facundo Logarzo (2010-06-27): Gracias Ariel, son muy valederas para mi tus palabras porque conocés muy bien de lo que estoy hablando.